España volvió este sábado a los puestos de cola de un Eurovisión que lleva dos años en permanente gabinete de crisis. El futuro de España en el festival, como el del resto de países, pasa por la forma en la que se ejecuten sus dos métodos de clasificación: los votos del público y los del jurado profesional. Pero en particular, a RTVE se le añade un tercer frente, el de su tensa relación con la Unión Europea de Radiodifusión (UER) a cuenta de sus comentarios sobre la invasión militar de Israel en Gaza.
