“Alerta, amas de casa. Asistir al espectáculo Solo para mujeres puede convertirlas en drogadictas, prostitutas, pedófilas, secuestradoras y homicidas”, se leía en uno de los volantes que grupos conservadores repartieron a las afueras del teatro Mirage, en Puebla, en 1999. El objetivo era impedir que se presentara el controversial show de striptease en el que participaban los galanes de telenovela más famosos de la época. Este intento de censura —en el que también se involucraron las autoridades— culminó con una protesta de cientos de mujeres que exigían con boleto en mano que se respetara su derecho de ver un espectáculo por el que ellas mismas pagaron. Dos décadas después, este episodio resurge en el nuevo documental de ViX, Solo para mujeres, el cual revisita el fenómeno cultural y muestra cómo abrió un camino para que se hablara del deseo femenino en espacios donde antes era silenciado o ridiculizado.
