La aventura de Melody en Eurovisión concluyó devolviendo a España a los puestos de la cola. La sevillana de 34 años, que saltó a la música profesional con solo 10 como estrella infantil, cosechó 37 puntos y quedó antepenúltima, muy por debajo de lo que pronosticaban las casas de apuestas, en una final que ganó Austria tras un pulso con Israel, que terminó en segunda posición.
