Muchos investigadores en educación tratan de responder a la pregunta de por qué los resultados de los estudiantes en las grandes evaluaciones internacionales llevan cayendo desde hace una década. El uso por parte de niños y adolescentes de teléfonos móviles y otros dispositivos individuales se encuentran en el punto de mira. Pero el director adjunto de investigación de EsadeEcPol, Lucas Gortazar, advierte de que el uso de la tecnología en las aulas para trabajar, si excede cierto punto, también parece ser un factor que influye negativamente en el desempeño. No se trata, afirma, de demonizar la tecnología en la educación, pero sí de evitar una implantación irreflexiva e investigar más.
