Con el hundimiento de la consulta popular del gobierno Petro en el Senado, el presidente enfrenta una de las mayores frustraciones políticas de su gestión. Las primeras reacciones del mandatario, en el curso de la semana en que la consulta fue vencida por una corta diferencia de votos en la plenaria, demuestran que aunque sufrió un enorme cambio en sus planes está lejos de encontrarse ante una derrota.
