
No hubo premio para España en Eurovisión y eso que por primera vez concursaba dos veces. O por lo menos así lo vivieron los fans. Por la mañana, la Unión Europea de Radiodifusión había amenazado con sancionar a RTVE por la mención de sus comentaristas al conflicto de Gaza durante la actuación de Israel en la semifinal y todos esperaban la respuesta de la cadena pública casi tanto como la actuación de nuestra representante. El primer duelo se zanjó con un simple pero contundente mensaje de La 1 antes de empezar la emisión: “Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina”. El segundo, en la pista, donde Melody no consiguió ni acercarse a Austria, el ganador, y se quedó con el antepenúltimo puesto. Sin embargo, las redes, ese maravilloso universo paralelo, lo vivieron como una doble victoria.
