Ni la Real Sociedad ni el Girona —ambos en una temporada con poca fortuna— se jugaban más que su orgullo y quedar en lo más alto de la tabla, con la permanencia asegurada tras huir de los puestos de descenso, y sin opciones para las plazas europeas. No había presión en Anoeta, y el fútbol fluyó. Los dos equipos pusieron emoción en un partido competido pero decantado para los locales, que demostraron su compromiso ante los aficionados y que homenajearon a Imanol Alguacil en su despedida del Reale con una victoria gracias a los goles de Pablo Marín, Oyarzabal y Mariezkurrena a pesar de la oposición del Girona en la segunda mitad y de las dianas de Stuani y Portu (3-2). Los tres tantos de la Real, de tres jugadores formados en la cantera que celebraron sus goles abrazando a Imanol.
