Como si fueran fichas de dominó, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere ir controlando los países que forman parte del tablero geopolítico de todo el hemisferio occidental. Tras Venezuela, ha puesto sus ojos en Cuba. Las advertencias vertidas este fin de semana por el mandatario republicano ―“Negocien y pacten con Estados Unidos antes de que sea demasiado tarde“― inquietan en la isla, que sufre tras el embargo petrolero impuesto a Venezuela, su principal fuente de suministro de carburantes. Las amenazas de Trump a través de la red social Truth contribuyen a alimentar el desasosiego en La Habana: Cuba sobrevivió durante muchos años gracias al petróleo y el dinero de Venezuela. “¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!”, escribió este domingo el mandatario estadounidense en su red social.
