Saluda, sudando a chorro vestido con ropa de deporte, y se disculpa diciendo que necesita una ducha antes de empezar la entrevista. No es ninguna metáfora. Son las 11 de la mañana y Domingo Antonio Edjang Moreno, El Chojin para el mundo artístico, acaba de salir de dar una de las dos clases semanales de jiu jitsu, arte marcial brasileño, que imparte a adultos y niños en un gimnasio de barrio de Torrejón de Ardoz, la localidad de la periferia de Madrid, donde nació y vive desde hace 48 años. Después de tanta cita con celebridades en hoteles y bares tan exclusivos como impersonales, se agradece ver, oír y, sí, oler, a un tipo como él en un sitio como este: corriente, en el mejor sentido de la palabra.
