Ambos eran jóvenes entusiastas, disciplinados, inteligentes y trabajadores que cumplían uno de sus sueños de vida: viajar dentro del Buque Escuela Cuauhtémoc, ese sueño que recorrería 15 países en 254 días. Una travesía en los mares a la que muy pocos en el mundo pueden aspirar. Y, sin embargo, América Yamilet Sánchez, de 20 años, originaria de Xalapa, Veracruz, y Adal Jair Marcos, de 22, de San Mateo del Mar, en Oaxaca, lo lograron. Sus muertes, tras estrellarse el buque contra el puente de Brooklyn, este sábado, han causado conmoción en México y un sentimiento de injusticia y frustración en sus familias. “Ellos lo manejan como un accidente, pero yo no sé”, dijo en una entrevista este lunes Rocío Hernández, madre de América Yamilet, apuntando a una negligencia.
