“En casa, por fin”. Tras un arranque tan potente como espectacular, a Eva Amaral casi le puede la emoción en el primer saludo. Desde el escenario mira el pabellón Príncipe Felipe a tope (10.700 espectadores), y le falta poco para no poder evitarlo cuando le salen estas cuatro palabras. Amaral hace doblete este fin de semana en Zaragoza, su ciudad, y hace meses que colgó el cartel de completo. Este es su segundo concierto tras haber comenzado, el pasado 10 de mayo en Bilbao, la gira de su noveno disco, Dolce Vita.
